En los últimos años, hemos asistido a un aumento de las empresas y marcas que cambian su forma de hacer las cosas. La adaptabilidad se ha convertido en un componente necesario de los negocios competitivos, y las marcas tienen que adaptarse rápidamente a los cambios de opinión de los clientes. En particular, la pandemia de coronavirus ha hecho que los consumidores sean más conscientes de las repercusiones más amplias de la acción humana, como la forma en que vivimos y las cuestiones de justicia social y destrucción del medio ambiente.
En general, los consumidores eligen comprar a empresas y marcas en las que confían y que defienden las causas que son importantes para ellos. Por lo general, el consumidor actual busca apoyar marcas impulsadas por un propósito que sean transparentes, tengan impacto y ofrezcan alternativas sostenibles a los productos habituales, al tiempo que apoyan las causas que les importan. La industria mundial de la moda ha sido un tema candente en este ámbito debido a sus importantes retos en materia de sostenibilidad y a que muchos de sus consumidores están liderando este movimiento en favor del cambio. Dos tercios de los consumidores de moda afirman que la sostenibilidad se ha vuelto más importante para ellos desde el inicio de la pandemia, y una proporción similar boicotearía una marca que no pusiera de su parte para proteger el planeta. Este imperativo de una moda más sostenible es especialmente urgente entre los consumidores más jóvenes. Más de 90% de los consumidores de la Generación Z (entre 18 y 24 años) afirman que las empresas tienen la responsabilidad de proteger el medio ambiente y tener un impacto social positivo*. Muchos de estos consumidores quieren que sus decisiones en materia de moda reflejen sus valores, incluida la adopción de prioridades como la segunda mano, el reciclaje y la reparación.
La sostenibilidad y la ética siguen figurando entre las decisiones de compra importantes para los consumidores: 52% citan la producción sostenible como su prioridad y 58% eligen políticas laborales éticas. Sin embargo, hay otros factores que se sitúan por encima, como la relación calidad-precio, para 81%, y el ajuste perfecto, para 78%. Aunque es poco probable que estos requisitos sean algo más que primarios, puede que sea posible reducir la brecha entre las consideraciones de sostenibilidad y este enfoque básico en el valor y el ajuste.
*Fuente: Brecha actitud-comportamiento - Zalando
Cuestiones e iniciativas
A pesar de las importantes mejoras de los últimos años, los problemas éticos siguen asolando la industria de la moda. Algunos de los más frecuentes son los bajos salarios, el trabajo infantil, la crueldad con los animales, los riesgos para la salud y la seguridad, los problemas medioambientales, etc.
Algunas de las iniciativas clave para el cambio son:
- Comprobación de las fuentes de materiales y productos.
- Siguiendo prácticas sostenibles de cultivo textil.
- Reutilizar objetos viejos y usar piezas de ellos para crear otros productos.
- Apoyo al comercio justo comunitario (diferentes programas).
- Apoyar el comercio ético (programa de comercio ético, código de conducta del proveedor).
- Crear piezas inclusivas al alcance de todos.
- Cambiar los envases por opciones más sostenibles.
- Ayudar al planeta y ser más respetuosos con el medio ambiente generando menos residuos, reduciendo las emisiones de CO2 y el consumo de electricidad, aumentando los materiales reciclables, disminuyendo los envases inútiles, etc.
- Compartir abiertamente la misión y los valores y demostrar esfuerzos y resultados auténticos.
- Contra la crueldad hacia los animales.
- Tratar a los trabajadores con respeto.
Aunque puede haber muchas más iniciativas de sostenibilidad y RSE en la industria de la moda, la confección y los accesorios, estos ejemplos son buenos puntos de partida.
También existen numerosas iniciativas del sector y herramientas de referencia que establecen las directrices y requisitos que deben seguir las marcas para ser más responsables desde el punto de vista social y medioambiental. Algunas de las más conocidas son:
- Sedex: Intercambio ético de datos de proveedores
- ICS: Iniciativa para el Cumplimiento y la Sostenibilidad
- SLCP: El Programa de Convergencia Social y Laboral
- Convenios de la OIT: Convenios de la Organización Internacional del Trabajo
Deje que los expertos le ayuden
En SgT, proporcionamos soluciones expertas que apoyan a nuestros clientes en sus viajes de RSC, como:
- Evaluación de la auditoría social:
- Según las definiciones de los códigos de conducta (ICS, Sedex, SCLP, Convenios de la OIT)
- Hecho a medida en función del sector, su código de conducta, las normas de SgT y la legislación laboral local. - Desarrollo de la capacidad de los proveedores
- Diferentes programas para diferentes proveedores (nuevos, estratégicos, de bajo rendimiento, aquellos con tolerancia cero pero dispuestos a mejorar, etc.) - Orientación a las partes interesadas
- Programa de sensibilización y preevaluación para equipos internos (auditoría, contratación, etc.) - Código de conducta, manual, creación y revisión de directrices de auditoría
- Creación desde cero siguiendo sus requisitos, incluido el apoyo experto de nuestro equipo y la revisión de los materiales existentes. - Servicios de evaluación comparativa de programas para proveedores estratégicos
- Evaluación y recomendaciones de programas, informe, seguimiento
Gracias a nuestro enfoque sobre el terreno, ofrecemos a nuestros clientes soluciones adaptadas que van más allá de las normas tradicionales del sector. Ponemos nuestra experiencia al servicio de nuestros clientes con soluciones concretas que aprovechan nuestra presencia diaria en las fábricas, como el seguimiento de los esfuerzos de sostenibilidad mientras realizamos auditorías de fábricas o inspecciones de tejidos.
¿Le interesa saber cómo Soluciones de RSE puede ayudarle?

